El simbolismo de las 7 vértebras


Para profundizar en el sentido y significado del dolor cervical, es necesario entrar en detalles, porque cada una de las siete vértebras cervicales tiene un simbolismo propio y, por tanto, manifiesta conflictos diferentes.

Los problemas en las vértebras C1, C2, y C3 guardan especial relación con situaciones de desvalorización intelectual.

C1 o Atlas: Relacionada con la lengua y el cerebro. Sirve de soporte a la cabeza, la mantiene en equilibrio. Cuando vivimos las situaciones de la vida con estrechez mental o rigidez, esta vértebra reacciona perdiendo sus funciones. Se paralizará por el miedo, la negatividad y la desesperación, provocando habitualmente la aparición de dolores de cabeza y problemas que afectan al sistema nervioso.

C2 o Axis: Conectada con los órganos de los sentidos (ojos, nariz, orejas, boca – lengua). Si me aferro a mis viejas creencias y me preocupo constantemente y de forma excesiva por el futuro, esta vértebra reaccionará entrando en rigidez. Se perderá flexibilidad y surgirán irritación, calentamiento y dolor.

 C3: Relacionada con la laringe. Cuando tenemos problemas en C3, nos volvemos irritables con respecto a una persona o una situación. También está relacionada con las mejillas, la cara y el oído exterior. Está vinculada también con los problemas de desvalorización, de contacto y de estética, como acné, granos y eccemas. Problemas en esta vértebra pueden dar lugar a daños en el rostro, así como en las orejas y los dientes.


 Las vértebras C4, C5, C6 están en relación con la tiroides y, a través de ella, afectan al lenguaje y la voz, es decir, la comunicación que expreso y la que recibo. Pueden ser situaciones en las que no me permito expresar mis opiniones o cuando escucho palabras y mensajes que me causan ira e indignación. Estas situaciones pueden incrementar nuestra agresividad, por lo que se cerrarán nuestros canales de comunicación. Nos cuesta “digerir” lo que escuchamos o tendemos a darle muchas vueltas a lo que hemos escuchado o a lo que nos gustaría expresar y no expresamos. En estos casos, frecuentemente aparecen dolencias que afectan a todo el sistema de comunicación: boca, lengua y cuerdas vocales, pudiendo llegar a afectar, de manera generalizada, a todo lo que se localiza entre la boca y los hombros.

C4: Vinculada a la nariz y la boca. Se refiere a la comunicación verbal, al concepto real y concreto de las cosas. Las palabras de los acontecimientos del día a día. Muy habitual en problemas de comunicación en el trabajo.

C5: Relacionada con la faringe y las cuerdas vocales. Conflictos que se viven como injusticia.

C6: Hace referencia a las amígdalas y al cuello de forma genérica. Expresa conflictos vividos como injustos y con desvalorización.

C7: Esta última vértebra cervical guarda una especial vinculación con la tiroides, las manos, los codos, los brazos y los hombros. Cuando C7 está afectada es porque estamos o hemos estado ante conflictos de injusticia y/o de sumisión, de doblegarnos contra nuestra voluntad. Aquí entran en juego nuestros principios y valores morales, así como nuestras creencias, que harán que vivamos de manera más o menos acusada esa “cesión” forzada. Cuando somos presa de emociones intensas en la vida o tenemos miedo de ser rechazados, la vértebra C7 nos avisará.

La toma de conciencia del conflicto, que dependerá del matiz concreto que expresa la vértebra afectada, debe llevarnos a pasar a la acción adoptando una mayor flexibilidad en nuestra vida, en nuestros puntos de vista, en nuestra forma de actuar y comportarnos. Siendo más abiertos y receptivos, desaparecerán las rigideces, los corsés y los miedos. Entonces, será más fácil actuar en coherencia entre lo que pensamos y lo que hacemos. Si estamos en coherencia, el dolor cervical se irá.