Aromaterapia Mágica


AMOR DE HORTELANO: Las mujeres omaha usaban el amor de hortelano como perfume, porque cuando se marchita desprende un olor suave, parecido al de la "hierochloe odorata". Se lo echaban como perfume, y aún en la actualidad se hace, para atraer o conservar a sus parejas.






AQUILEA CANADIENSE: Entre los omaha y los ponca, los hombres solteros machacaban las semillas de esta planta y frotaban el polvo resultante entre las palmas de sus manos, que de ese modo quedaban agradablemente perfumadas. Tocar a una joven con esas manos era suficiente para cautivarla con el poder de la fragancia.





ARTEMISIA DRACÚNCULUS: La tribu winnebago colocaba la raiz masticada de esta planta en las ropas para atraer el amor y asegurarse una buena caza. En ambos casos, el secreto estaba en levantar aire hacia el objeto deseado (persona o animal) y dejar que la brisa se llevara el aroma de la planta hacia el mismo. Si a eso se añadían las imágenes mentales del resultado apetecido, era la forma más pura de aromaterapia mágica.


AZAFRÁN: Los egipcios se ponían esta flor durante las ceremonias religiosas y profanas. Utilizaban la flor de azafrán para adornar a las momias también.
 








CANELA: Numerosos faraones la ofrecían a las divinidades, También la utilizaban para embalsamar.










CEDRO: Única fuente de la que se extrae el aceite de madera de cedro. Fue muy utilizado por los indios plains. Colocaban ramitas de cedro sobre piedras calientes en tiendas recalentadas para la purificación. Los pawnee quemaban ramas de este árbol, como hacían con la gloria de la mañana, para evitar las pesadillas y el nerviosismo.







CHUMBERA: Los jóvenes de la tribu omaha utilizaban los frutos de este arbusto como perfume amatorio para atraer a las mujeres.








COMINO: Era conocida como ami. Plinio declara que las mujeres egipcias aspiraban esta especia durante el acto sexual para facilitar la concepción. Ramsés III ofreció 5 heket (una medida) de comino a Ra en Heliópolis.









GLORIA DE LA MAÑANA: Los pawnee quemaban la raíz de esta planta para evitar las pesadillas.










HIEROCHLOE ODORATA: Es una planta de hojas estrechas que crece en las llanuras americanas. Entre algunas tribus, una vez seca, se ataba en una trenza espesa, a cuyo extremo se le prendía fuego durante las ceremonias para invocar la presencia de divinidades benéficas. Esta práctica está siendo redescubierta tanto por los indios como por los que no lo son, y es utilizada en los rituales contemporáneos de purificación por el humo, donde el humo que sale de esta planta quemada, de la salvia u otra planta, sirve para purificar a las personas antes de los ritos espirituales.



MEJORANA: Las momias eran adornadas con esta planta aromática.








MIRRA: La mirra, un incienso muy utilizado en ofrendas, se utilizaba para rellenar las cavidades del cuerpo durante el embalsamamiento.









NENÚFAR: Se la llamó erróneamente "flor de loto". Era un símbolo del sol. Se la relacionaba con Ra, Hapi, Atum, Horus y muchas otras deidades. La deliciosa fragancia de sus flores azules y amarillas estaba estrechamente vinculada con la religión egipcia. Además, a las cabezas de las flores se las sumergía en vino para crear un brebaje embriagador que se bebía en los banquetes y fiestas.



SALVIA SILVESTRE: Es la verdadera salvia. La salvia silvestre era quemada por muchas tribus para purificar una zona de energías negativas, sobre todo por los omaha y los ponca. Conocida como Wachanga por los dakota, es posible que haya jugado un papel en la famosa danza del sol. Los omaha, los pawnee, los dakota, los winnebago y muchos otros grupos usaban la salvia para purificarse, se bañaban con la planta cuando habían quebrantado alguna ley tribal o tocado sin querer algún objeto sagrado.




TORMENTILA: Los solteros de Ponca, cuando deseaban casarse, se frotaban la palma de la mano con esta raíz. . Si el hombre llegaba a tocar con su mano perfumada el objeto de su deseo, se creía que la boda se iba a producir al cabo de cinco o seis días.








VELLORITA o MARGARITA COMÚN: La raíz de esta planta tan atractiva fue utilizada como hechizo para la caza. Si el cazador se frotaba con ella las botas y el cuerpo, atraía al venado y evitaba los encuentros con serpientes. La mordedura de serpiente era uno de los problemas más frecuentes entre las tribus de indios americanos.